Artículo publicado en Infobae

Los posibles destinos orientales de Maduro

Infobae – 15/02/19

Estos últimos días corrió el rumor en pasillos diplomáticos y medios de prensa de que el presidente ilegítimo de Venezuela, Nicolás Maduro, estaba contemplando destinos potenciales para su eventual huida. Se mencionó de manera destacada a Rusia, Turquía, México y, desde ya, Cuba. Imaginaba Andrés Oppenheimer que Maduro "se va a Cuba, donde comienza una nueva vida como presentador de un show en la cadena Telesur, en el que toca el tambor, canta, baila y despotrica contra el imperialismo yanqui".

No estaría mal, salvo que Cuba podría no ser un lugar apto para Maduro, a juzgar por lo que sabemos de la diplomacia norteamericana. John Bolton, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, le recomendó públicamente al chavista "una bonita playa lejos de Venezuela". Analicemos la frase con detenimiento. Aparentemente, la administración Trump quiere a Maduro fuera del poder, y del país. Propone para ello un destino con "playa", lo cual acota los refugios posibles a países marítimos, que sea "bonita", lo que restringe un poco más el espectro, y que esté ubicada "lejos de Venezuela", lo que complica decididamente la cosa.

Veamos. Cuba no está exactamente lejos del paraíso socialista bolivariano, así es que chau, Cuba. Ídem México. Si alguien imaginó a Maduro pasando su tiempo libre bebiendo mojitos en La Habana o tequila en Cancún, puede ir descartando esas fantasías. Rusia parece mejor candidato: está lejos y bordea ostentosamente con doce mares y tres océanos. ¿Pero tiene playas bonitas? La belleza está en el ojo del observador, claro. Con seguridad que tiene playas hermosas y también tiene vodka para reemplazar al mojito y al tequila. Y ni que hablar del ajedrez, deporte que Maduro, con su inteligencia filosa, podría aprender con maestría velozmente. Me abstengo de mencionar el plus que representa el atractivo de las mujeres rusas al asumir que Maduro viajaría con su esposa Cilia Flores, presuntamente la ideóloga de su fuga futura. De cualquier modo, algo no cierra con Rusia. Pues hemos de suponer que cuando Bolton habló de playas bonitas, tenía en mente algo más cálido, más a tono con el país caribeño, algo menos traumático, geográficamente hablando, para el líder socialista.

El restante destino citado, Turquía, entonces luce mejor. Me han dicho que Anatolia ofrece lindas playas, especialmente en el verano, y está a distancia prudencial de Caracas. El tradicional café turco es imbatible y sus narguiles pueden ser tentadores. Incluso Erdogan llamó a Maduro "mi hermano" en una reciente conversación telefónica. El único problema aquí es el temperamento del mandamás turco: caprichoso y un poco dado al exceso. Tras una intentona golpista arrestó a medio país. Vacacionaba con la familia Assad hasta el estallido de la guerra en Siria, ahora es un acérrimo enemigo. No es confiable. Además, todavía no ha estropeado por completo sus lazos con Washington. ¿Alguien podría asegurarle al fugitivo Maduro que él será eternamente protegido en esa nación musulmana gobernada por un neootomano inestable? Nadie podría. Ni Cilia.