Entrevista publicada en DANAS

Evrovizija je kulturna i diplomatska pobeda Izraela - 18-19/05/19
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Eurovisión, victoria diplomática y cultural de Israel

Desde el momento en el año pasado cuando la ganadora de edición anterior de Eurovisión Neta Barzilai saludó la gente con saludo tradicional hebreo “En año próximo en Jerusalem” hubo polémicas sobre dónde debe celebrar se ese festival.


“La competencia de Eurovisión fue legítimamente ganada el año pasado por Israel, en consecuencia, le toca ser anfitriona este año. La ciudad elegida fue Tel-Aviv tras considerar a Jerusalem, pero como la capital es cuestionada mundialmente y la ciudad es vista como conservadora y tradicionalista, en tanto que Tel-Aviv es más moderna, abierta y gay-friendly, se optó por esta urbe costera y atractiva”, dice para Danas nuestro invitado distinguido, escritor, historiador y analista de política internacional de Argentina Julián Schvindlerman y opina que intentos de sabotear el festival fracasaron.


“El movimiento BDS intentó, y fracasó, sabotear a Israel, y la semana pasada grupos jihadistas en la Franja de Gaza lanzaron cientos de cohetes contra el estado judío, y amenazaron con reiniciar esa agresión durante Eurovisión si no se cumplían sus demandas, pero por el momento hay relativa calma en la frontera. Es decir que el festival no ha estado exento de riesgos, pero su desarrollo en Israel marca una victoria cultural y diplomática para el país, que siempre ha buscado normalizar su existencia, dice para Danas Julián Schvindlerman.


Mientras las preparativos para gala final festival llegan a su fin , el primer ministro Benjamin Netanyahu, a quien los israelíes llaman Bibi, sigue intentando componer el nuevo gobierno de coalición. Netanyahu se enfrenta con acusaciones de corrupción, se plantea la pregunta si en cuenta de Eurovisión él intentara de ganar algún punto político.


“El premier Netanyahu enfrenta causas legales desde antes de las elecciones que lo consagraron ganador a su partido Likud, y está en pleno período de negociaciones para formar una coalición de gobierno. Eurovisión puede distender un poco el clima social pero no protegerá a Netanyahu de esas acusaciones ni de los desafíos de armar una coalición viable. Este festival es importante para Israel; no obstante, las realidades internas y externas no se evaporarán por su desarrollo. No veo que Netanyahu pueda capitalizar políticamente este evento, más allá del evidente clima de alegría que se pueda instalar temporalmente en el país”, dice para Danas Julián Schvindlerman.